jueves, 25 de diciembre de 2008

REGALOS DE NAVIDAD

Ayer, fue noche buena, 24 de Diciembre..... bonita por un lado y triste por otro..., a eso de las 5 de la tarde tocaron el timbre de mi casa, contesté y unos niños pobres me pidieron regalos... ¿regalos? dije yo .. pensé que de donde sacaría regalos para esos niños a esa hora, .. les dije que no tenía. Me asomé por la ventana y los vi tocando muchas puertas, uno de ellos tenía un costal lleno de ¿regalos?.
Inmediatamente corrí al cuarto de mi hija, saqué toda la ropa que no le quedaba, dicho sea de pasos era de invierno y estamos ahora en pleno verano.... luego saque todas las muñecas viejas y los juguetes que no usa mi hija, luego me invadió el remordimiento y le pedí a mi hija que me regalará 2 barbies practicamente nuevas para los niños pobres.... uy casi se muere... pero luego le mostré la biblia, lo que dice :
Proverbios 19:17 A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.....pero mi hija puso cara de no entender nada... le mostré otra versión de la biblia mas clara: Prestarle al pobre es como prestarle a Dios. ¡Y Dios siempre paga sus deudas! Ahora si, mi hija entendió y regaló sus muñecas super segura que Diosito le iba a pagar en dólares su gran acción..ja, ja.
Esa noche, bien elegantes y enjoyados nos fuimos a la casa de mi hermana a la "Gran Cena" de Navidad, llevaba en el carro una bolsa gigante con todos los REGALOS de Navidad, de pronto empezaron a desfilar por las calles todos los niños pobres con sus mamás, esperando ansiosamente los regalos, vi que algunas mamas llevaban bolsas gigantes llenas de ¿regalos?. Mi esposo paró el carro porque vimos una niña de la edad de mi hija, la llamamos y.. oh sorpresa, vino corriendo con todos sus hermanos, mama, tias, vecinos y todo su barrio. De pronto estaban todos encima del carro con sus caritas en cada ventana, empecé a repartir los regalos por la ventana, pero era muy dificil, abri la puerta y casi se meten al carro, me arrancaban los regalos, las mamas suplicantes, los niños se arranchaban los regalos, mi felicidad se transformó en tristeza... pobre gente, si supiera que todo es usado, por qué se alocan tanto?, cuando abran las bolsas se van a decepcionar, pensé. Cerré la puerta como pude y mi esposo arrancó el carro, nos quedamos en silencio cerca de un minuto... yo tenía un nudo en la garganta, no sabía si llorar o reir, preferí reir para no asustar a mi hijita. Dentro de mi pensé "quisiera regalarles comida para que no tengan jamás hambre, quisiera regalarles una ropa especial, que nunca se envejezca ni acabe, quisiera regalarles agua, para que nunca tengan sed".... hablando de eso
Juan 4:14 (dice Jesús) pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.
Si ellos bebieran de esta agua, no tendrían sed de regalos perecederos, sino que tendrían sed de conocer la Verdad y ser Libres.